lunes, 30 de julio de 2007

Bitacora de una playa que no recordaba

Paseo entre las altas nubes en un pequeño focker 100,
Viendo que, como mantequilla, estas se dividen en tres.

Entro en el espacio verde azul de aquel bello mar,
Y el corazón palpitante al aterrizar empieza a desesperar.
Abrazo a aquel fiel samario que el "Rock de su pueblo" cantó
Y me río cuando un cualquiera le dice que se engordó.
Camino las calles adoquinadas del hotel que me albergó,
Descubro los kilos ganados por el bufet y su sabor.
Escribo mi nombre en tu suelo, las olas lo quieren borrar;
Corro y recorro tu orilla, jugando a ser tu querida estrella fugaz.
Construyo castillos con tu escarcha, para alegría a alguna reina dar.
Corceles bellísimos, concubinas y una doncella que se quedó allá en tu mar.
Cubro mi cuerpo en tu lecho, que en cada poro quedó.
Despierto en la madrugada de perla frente al mar que me dio calor.
Recorro el estanque de tu orilla en un viejo barco piratón,
Que cuando cae la noche se ancla para repartir romance sin condición.
Sonrío en el "rancho" cercano que me brindaba a mi el licor,
Porque al mostrar mi listoncito no tuve que sacar identificación.
Me alimento de algunos mariscos que al gratin saben mejor,
y alguna noche de Junio, comí también camarón.
Camino en mis sueños la playa, esa que no podía recordar,
Cogida de la mano de algún extraño que, al pasar los días, más forma tiende a dar.
Ando enamorada de tus atardeceres canela, de tus ondas de plata en el mar.
"Encampanada" con tu arena dorada y con la sal que saboreó mi paladar.

Mi corazón quedó en Santa Marta y sus playas, los recuerdos y susurro del viento son el regalo más grato de una Playa que no recordaba, pero que ahora anhelo al verla tan lejos de mi ciudad.

viernes, 27 de julio de 2007

Cuando sea grande

¿No se han preguntado qué quieren hacer cuando sean grandes, qué quieren tener o en dónde quieren estar? Pues bien, yo tengo un dicho cuando tengo una ilusión: “Cuando sea grande…”.

Cuando sea grande quisiera tener un “Gatito” (Pegeout 206)
Cuando sea grande quiero viajar y conocer mi país y leugo conocer otros lugares
Cuando sea grande quiero tener mi apartamento
Cuando sea grande quiero casarme completamente enamorada
Cuando sea grande quiero tener dos hijos -ojala parejita-
Cuando sea grande quiero tener mi propio negocio
Cuando sea grande voy a vivir en Santa Marta, Medellín o Armenia.
Cuando sea grande quiero ser feliz, contar con mi familia: mi mami y mis hermanos, mi esposo y mis hijos.
Cuando sea grande quiero vivir en el paraíso
Cuando sea grande quiero ver a las personas que se quedaron dormidas
Cuando sea grande quiero tener el tiempo para dedicar a las cosas más importantes.
Cuando sea grande no me quiero preocupar por mis arrugas
Cuando sea grande quiero seguir creyendo
Cuando sea grande quiero ser la misma niña que ahora habla: con sueños, ilusiones, metas, estrategias claras.
Cuando sea grande quiero seguir soñando

Y ustedes, ¿Qué quieren para cuando sean grandes?

martes, 24 de julio de 2007

Creo


Las pequeñas cosas que alegran mis días, escaparme para creer y soñar...como siempre lo he dicho en este pedacito de Nunca Jamás y como lo dijo alguna vez Benedetti "Los Otros que invento dicen a veces cosas que yo no habría dicho ni aunque fuera otro". Disfruten de mi "otra" que a veces cree en más de lo que Ingrid cree.

El tiempo pasa y creo en mi inocencia,
creo en la niña que pregunta el cómo
sin saber el por qué,
creo en el pequeño cúmulo de luz
que el renacer del sol a mi espalda forma,
creo en los interrogantes inquietantes
que desnuda mi imaginación,
creo en el negro y el blanco,
en lo que veo, en lo abstracto.
Creo en el sonido del silencio,
en el canto de los que callan.
Creo en lo posible de los imposibles,
en la paz, en lo anhelado.
creo en la penumbra
que nos cubre,
en la claridad que
se mese en mis deseos.
Creo en mis sueños
y en los tuyos...tan ajenos.

Nota: Por tu voz estoy accidentada. Una voz dulce como ninguna, cantadita y pausada, una voz que invita a sumirse definitivamente en su tono, en su ritmo, una voz que no decepciona más bien ilusiona. ¿Quién hubiera dicho que causarías ese cataclismo?

martes, 17 de julio de 2007

Cuando entré en tu vida

"Buenos días…¿Puedo pasar?", Dijo Neruda, como pidiendo ese permiso divino que necesita un poeta para crear versos a la musa de su inspiración.

¿Cómo te dije yo cuando entré en tu vida? Si mi memoria no falla, mis palabras fueron: "¿Me vas a tomar en serio?" -Pidiéndote permiso para crear y descrear en tu existencia con la premisa de un amor eterno- Recuerdo bien que tu respuesta fue un abrazo cálido y profundo, que aún siento sincero en mi piel. Cubriste mi delgado cuerpo en tus brazos, como asintiendo la seriedad de mi pregunta –Sólo Dios sabe cómo lo recuerdo -, dijiste: "No sé cómo me voy a recuperar de esto" y en medio de un suspiro sumido en mis entrañas te dije en susurro: "Yo espero que no te recuperes". Sonreímos, me abrazaste más fuerte, las mariposas crecían desmesuradas en mi vientre, diez mil truenos en mi columna me inducían al inicio del hermoso sueño de tu amor.

El beso húmedo de tus labios comenzó en la orilla de mi mejilla. Mis ojos quietos, mi cuerpo inmóvil, tu abrazo fuerte, la radio a media onda; tu beso se acercó un poco más a su destino, sin intranquilidad, sólo se acercaba presintiendo mi total rendición. Cada pequeño acercamiento era eterno y volaban enloquecidas las mariposas de tu ombligo al mío, formando una vía segura a nuestro amor. Tomaste mi rostro en tus trigueñas manos, suavemente aproximaste tus rasgos a los míos, sentí tu corazón en mi espalda, y el mio en tu pecho. Rozaste mis labios en el volumen de los tuyos y fundiste en un instante inmortal el sentimiento que se había escondido de ti y de mi.

Cuando entré a tu vida sólo tenía 18 años, mis creencias arraigadas y la claridad de un amor que juré eterno al nombrarte "mi único lector". Entrar en tu vida con el permiso que me concedió tu boca valió la pena, aunque nunca sería una pena estar contigo.

martes, 10 de julio de 2007

Una ruptura en mi rutina

Apartándome un poco de mi tema poetico y ahondando más en los temás que sólo le ocurren al pato Donald y a mi, les comento lo que ha causado una ruptura en mi rutina:

Dia Martes 10 de Junio 11:00 am
Estado: Ocupada trabajando
Lugar: Coasmedas

Me ha llamado mi hermana para decirme que me habían aprobado un crédito que habia solicitado con una entidad del estado, que me van a entregar el monto en La Dorada- Caldas y que lo va a hacer el Señor Presidente de la Republica (NO DABA CRÉDITO A MIS OIDOS, ME VAN A ENTREGAR QUÉ? QUIÉN?). Tenía que llamar a confirmar mi asistencia al evento que abarca desde el Viernes próximo hasta el Domingo, Todo incluido: pasaje, estadía, alimentación...TODO. (OBVIAMENTE NO CREÍA). Lo primero que hice al enterarme fue llamar a la entidad del gobierno que me estaba ofreciendo eso. Pues bien, llamé, me dijeron que los créditos no se entregaban así y que yo no lo tenía aprobado aún. Se imaginan en qué pensé acto seguido? Trata de blancas, venta de organos, prostitución en caldas yo qué sé, mil imagenes corrieron en mi cabeza. Así pues, y nunca dispuesta a permitir que algo asi le ocurriera a alguien, empecé a llamar a varias entidades: Presidencia de la República, Policia y SIJIN (sin contar que también llamé, con la ayuda de una compañera de mi trabajo, al señor que le había dado la noticia a mi hermana...a lo espía ruso: preguntando muy sigilosamente cada detalle para agarrarlo en la mentira y meterlo a la carcel por cochino y abusador).

Al comunicarme con la Presidencia de la República me contestó una niña muy atenta y me dijo que el presidente sí tenía en su agenda un viaje a la Dorada-Caldas, pero que ella no tenia conocimiento de la entrega de créditos allá (Ahi si que peor, me imaginé 100 niñas en un avión rumbo a Europa y no precisamente de visita).
Opté por ir a almorzar, muy angustiada y pensando que cada segundo era oro. Volví a mi puesto de trabajo y llamé de nuevo a la niña de la Presidencia. Ella me dio un número para comunicarme con la directora de ese tipo de crédito en la entidad gubernamental en donde lo había solicitado, y ¿qué creen? NO HABÍA TAL. Mis videos locos, eran sólo videos...EL PRESIDENTE ME VA A ENTREGAR MI CRÉDITO PERSONALMENTE Y HASTA TENGO QUE DAR UNAS PALABRAS DE AGRADECIMIENTO....PLOP¡¡¡
Los dejo con mi experiencia coyuntural.

miércoles, 4 de julio de 2007

Un instante

“y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido”
Todavía -Mario Benedetti-

No sé porqué, al leer este fragmento del poema de Benedetti, albergué en mi muchas sensaciones grandes, pequeñas, gigantescas y minúsculas. No se puede resumir los “unos” y “unas” que pasan y pesan en mi vida, así que sólo dejo los que volaron por instantes en mi cabeza.

Una sonrisa que no desea salir, una mirada complicada que se quedó grabada en mi, un reto al tiempo de espera, una confusión, un fracaso, un abrazo que en justicia siempre me perteneció; un día que tu bandera tocó mi frontera, una vez en que la verdad amó el error, una princesa sin título, una pesadilla repetida, un “hola” que sólo pasó, un caricia que se asoma, unas pecas coquetonas, unas manos blancas, un lunar en la ropa, un susurro en tu oído, un “no te vayas, te lo pido”, unos días de sol, unos días de lluvia, unos días alegres, unos días sin pulso, una ventaja competitiva, una ventana que se abría, una creencia, un principio, un final, unas lágrimas de amistad, compasión, lamento, un “lo siento” descubierto, un perdón a medias, una tristeza honda como todas las penas, un renacer poco efectivo, una poeta en decadencia, un poeta cautivo, un sábado de junio, un domingo de marzo, un lunes de pascua en que el cielo quedó en mi regazo, una tarjeta con gusanito, una carta de sandia, un solo lector en mi vida, un nuevo comentario en mi blog de poesía, una suerte de tenerte, un corazón que lo presentía, un ponqué en el salón de economía, unos versos que volaron, un antes, un ahora, unos 22 años-me estoy volviendo señora-, un libro para tu cajita, un retrato guardado, una confusión a tu lado, un “porqué” sin respuesta, un propósito olvidado, una ciudad metropolitana vacía, una poesía después de la poesía, una sonrisa sincera, una mirada inocente, una feria de canto, una blusa rosa y café, una mancha en mi hoja de vida, una decisión, una razón, una carrera, una pausa, una publicista o tal vez mercadologa, una cajita de Pandora, un gusto inusitado, un suspiro, unos labios, un mensajero verde, un celular sin minutos, una oportunidad segura, unas peticiones, un mar, una arena, una Santa Marta sin una Cartagena, unos sueños, unos besos, unos apodos, unas jaquecas, unos dolores en la conciencia, un “cuentas conmigo”, un “tu también”, un “compatible”, unos pedazos de alma en tu cuarto, unos pedazos de corazón en el mio, tu alcoba, tu sala, mi coputador, el trabajo, un significado, una palabra inventada, una consentida, una piel, una espalda, unos lunares en el vientre, una niña, un “qué te parece”, un “no lo imaginaba”, unas mejillas rojas, un Juan Luis Guerra, un Mario Benedetti, un todavía, un Peter Pan, una Wendy traicionera, un, Romeo, una Julieta, un jarabe de palo que no cree que fueran de este planeta, un Beagle, un Goleen, un remedo de tacita de té, una crespa, una baja, una niña, una noche de poesía, un año, unos meses, unos días que parecen un “siempre”.