viernes, 24 de agosto de 2007

Terquedad de Madrugada

Hoy quiero dormir con Elmo abrazandome, quiero soñar con Mr. Piggy y mi tan querido Pishu que me hacía desvanecer; Decidí por esta "noche" ser la princesita del cuento de Hadas que hace mucho no cuento. Hoy, por la terquedad de esta fría madrugada, quiero abrazarme a los sueños que pasaron y a los que vendrán. Por ellos estoy aquí, a veces mustía, a veces apática, pero definitivamente VIVA.
No han tenido madrugadas tercas? (Yo amo esa clase de madrugadas...)


viernes, 17 de agosto de 2007

Fuego


"Se me quema el amor a fuego lento"
Fragmento de "A fuego lento" de NANA

Y llegó a mi, como una tempestad que podría colapsar el mundo en un segundo, mandó al traste mi delicada y tierna apariencia y me convirtió en aquel engendro que piensa y llora, al tiempo en que es consumido por la rabia. Rabia parecida a la de los perros, pero aún más violenta, porque imaginen qué puede hacer alguien inteligente cuando está inconforme y delirante.
El remolino de desasones iracundos duró todo mi trayecto a la casa. Aún lo pienso y apreto mis dientes para no llorar, me ato tan fuerte la garganta que con dificultad respiro y pienso en tantas cosas como me es posible para apartar este sentimiento tan humano y, por ello, tan imperfecto e insano.
Contar hasta 100 es el remedio, hacerme la loca, mirar hacia otro lado. ¡Qué va! Sólo resta esperar unos instantes, no echar leña al fuego, ¡Ya se me pasará!

sábado, 11 de agosto de 2007

Confusión

“Unas veces me siento (…)como un cielo azul, pero lejano”. Por Mario Benedetti

Aquí estoy intentando descifrar mi confusión, -una confusión tan concurrida como la soledad de Benedetti- esa que he escondido por más de 485 días con sus noches. Por ella me vestí de olvido y perdí de mi memoria la importancia, desterré de mis planes los planes y el argumento. Aquí y ahora recuerdo mi confusión. Confusión pesada y sofocante a la que tengo que darle un buen trato, pues si no lo hago, no habrá otra alternativa que vivir subyugada por ella. Y ¿qué sería de mi si viviera en la eterna indecisión?
En este presente -que no es agrio, pero tampoco dulce- tengo que enjugar los temores lanzados al viento y llenarme de valentía –que en realidad no brota por mis poros- para decidir la filosofía de mi vida, la definitiva; para quebrar la confusión que parece indeleble y cotidiana en mis días.
Hoy tengo que despejar de mis entrañas la confusión, crear una zona de dialogo-reconciliación a mis 22 años y a la planeación de mi futuro, decidir "de qué lado de la grieta pongo el pie" y rogar a Dios -es el único del que podemos asirnos- porque tenga la constancia, la fuerza y la firmeza para lograr mi propósito.
¿Lo lograré?
Por Antonio Machado

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.
Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.

sábado, 4 de agosto de 2007

Y si...


Me pasan cosas raras cuando mezclo a RomáN con Benedetti, a los sueños con las esperas y a los "adioses" con los "holas". Pasan cosas tan raras que me empiezo a cuestionar "Y si...".
"Y si lo lees, con qué te encontrarás?"


Y si pasan más años y te das cuenta de que tus decisiones no fueron las mejores. Que conociste maravillosas personas, que te cambio el ADN un par de veces, que fuiste a recorrer el mundo, amaste y odiaste.

Y qué si a tu mente vuelve aquella imagen mía, cuando te miraba claramente con mis oscuros ojos y tu me respondías con el enamorado encanto del brillo en los tuyos.

Y si después te das cuenta del sentido que tendría tu vida si todo fuera diferente, si me hubieses dado ese “para siempre” que nunca te negué.

Y si de pronto, qué tal si algún día, nos encontráramos en tu oficina -ya grandes- y se desdibuje todo hasta que en el espacio quedemos sólo tu y yo y esa canción nuestra. ¿Nos pasaría como a Tania y a Raúl?

Y si esas cosas que no te querías perder en realidad fueran las mías, ¡Imagina cuántas cosas perdidas llevaríamos hasta hoy!

Y si tu Veracruz no estuviera a la vuelta del continente sino a la vuelta de la esquina, qué tal si vivieras en Bogotá, ¡Cuántos cafés habríamos tomado, tomados de la mano ya!

Y si no estuviera jugando con fuego, que tal si todo fuera legal, qué pasaría si no sólo mis letras pudieras tocar.

Y si el amor verdadero ya lo tenías y lo dejaste ir para el sentido de tu vida encontrar, y si te encuentras con que tu vida en mi tiene sentido. Volverías tal vez maltrecho, quizás más versado, pero estarías acá.
Por Ingrid Fonseca