martes, 30 de octubre de 2007

El es quien te salva

"El mal puede tener muchas caras...una de ellas es la mia".

Como quisiera ser malvada:
empujarte al vacío,
desnudarte ante todos,
dejar que tus farsas,
tus hipocresías,
tus "verdades" - que sólo sé yo -,
sean expuestas.


Desearía tener el corazón de piedra,
para decirle al mundo lo que has hecho,
lo que has dicho,
lo que escondes con tanta cobardía.
Pero el mundo te juzgaría,
- Tal vez como yo en este momento -
y no aguantaría esa barbarie.

Vuelvo en mi,
después de leer aquellas letras tuyas
que me quemaron el rostro,
exprimieron mi poca dignidad
y rasguñaron mi orgullo,
levanto la mirada un poco llorosa
y pienso en quien eras conmigo…
es él quien te salva.

jueves, 18 de octubre de 2007

Rutina

Tengo tantas buenas noticias que contar. Mi vida parece ahora la que soñé tener y es por eso que mi tiempo vuela. Eso pasa cuando nos encanta lo que hacemos y vivimos de la pasión que nos da vivir... Es por eso (y en contraste) que mi post es la "rutina", un poema que escribí en aquellos días escolares en los que no estaba en ningun lado y ningun lado estaba conmigo.


El error del día:
Haber existido.
El temor del día:
Haber hablado.
El dolor del día:
Haber querido.
El ardor del día:
Haber vivido.

Con aquel error,
hoy existo.
Con gran temor,
hoy hablo.
Con profundo dolor,
hoy quiero.
y aunque con ardor
hoy vivo,
no entiendo porqué
obligada despierto.

lunes, 1 de octubre de 2007

Loca Cordura

Un gran amigo, soñador, escritor, enamorado de la vida, del amor, del desamor, de lo triste y lo alegre, de lo real y de lo imaginario; siempre con los pies en la tierra, pero con sueños en las nubes; Peter Pan en persona y en Bogotá. Ese es mi Dieguis, el mismo que se encontró una niña genio –como me apoda cariñosamente- por casualidad y por las letras. Disfruta como yo de escribir y de poner en tinta su alma como desahogo, como lo hace en su poema "Loca Cordura".
Disfrútenlo!


Sólo un poco de locura,
un poco de locura que me cautiva,
un poco de locura que me invita
a su habitación blanca y suave,
a su refugio fuera de las cárceles
del tiempo y de las obligaciones.
Un poco de locura que me invita
a escapar de las presiones,
a refugiarme en mis sueños;
un poco de locura que me invita
a sentirme seguro,
un poco de locura que me hace perder
en los horizontes del mañana,
cerca del cielo y de las nubes,
donde los ángeles toman vino
del arroyo de las fantasías,
en medio de los campos de nubes blancas
que cobijan las caídas.
Un poco de locura que cura mis heridas,
un poco de locura que disminuye
mis preocupaciones
y me sumerge en mis dolores,
que me invita a afrontarlos
y a sufrirlos para poder dejarlos,
para poder superarlos.
Un poco de locura que me invita
a la cordura de sentir la vida que quiero vivir.
Por Diego Florez