miércoles, 28 de mayo de 2008

Esperando

Tal como ustedes mis lectores, estuve esperando...


Espero una madrugada tibia a tu lado,
sin la pintura de tu rostro en mis parpados,
con tu silueta sobre mi colchón.

Espero un abrazo profundo, desde el alma,
un beso que arranque de mi un suspiro eterno,
el aroma inmortal de tu piel jugando con mi aliento.

Espero, aun espero...

Espero de ti más que este adios parco
sin sentido y definitivo,
más que las palabras que hicieron mi llanto correr.

Espero de ti dos años más de olvido
y otros dos para que sobrevivas en mi ser.

Espero, seguiré esperando...