martes, 30 de marzo de 2010

Oda a mi despertador de alelí

Uno de los poemas más tiernos que he escrito. Cabe notar que no es para un objeto, es para alguien muy querido que hace sus veces de despertador choneto. Casi desde el horno para ustedes!

Mi despertador de Alelí
siempre tintinea a su tiempo.
No corre y no se queda quieto.
Mi despertador suena y suena
cuando el sueño ya se ha ido.
Ah! despertador bandido,
siempre timbras cuando la tarea
haciendo estoy por mucho rato
y cuando entrada la mañana está
anuncias tu esperado repiquetear.

Mi bello despertador de alelí,
yo no quiero cambiarte
ni el horario ajustarte,
pues a la hora que suenes,
repiquetees, juguetees,
tamborilees o te anuncies,
eres un despertador querido,
con sueño o sin sueño,
por quien escucha aquel sonido
de tu campanita sin tiempo.