sábado, 14 de enero de 2012

Te vas a tener que ir

Te vas a tener que ir,
estoy buscando a otro.
Ya empaque tus cejas,
tu boca y tus ojos.

Te vas a tener que ir
para reconciliarme con el amor.
ya se embarcaron a tu encuentro
tus gestos y tu olor.

Tu aliento, tus sonidos,
tus sonrisas, tus comisuras,
todas te las devuelvo
pues pertenecen a otra.

Te vas a tener que ir,
ya te empaque casi todo.
Los momentos que me diste,
los kilómetros que nos perdieron.

Te vas a tener que ir,
a otra mirada a otra parte.
Yo mientras tanto recojo
el desorden que me dejaste.

Te amé tanto, extraño mío.
Te amé tanto y aún no has sabido
que toda yo era tuya
casi como tu propio cuerpo.

Pero te vas a tener que ir,
(ya hace rato que te fuiste)
Quiero dejarte tu paz
y estos versos para el viaje.

Te vas a tener que ir
y contigo todo mi todo,
mis angustias y mis mares,
mis quebrantos y mi lloro.

Te vas a tener que ir,
porque quiero armar de nuevo
esta trastornada vida
que dejaste sin recelos.

Te vas a tener que ir,
aunque aún ame tu vida.
y aunque ore sin descanso
por tu bienestar vida mía.

Te vas a tener que ir,
y por favor llévate todo:
Tus crespos cabellos, tus piernas,
tu calma, tu terquedad y nobleza.

Te vas a tener que ir,
con los primeros poemas
y este poema triste
que no leerás hasta que yo quiera.

Te vas a tener que ir,
dulce y amado extraño,
ya te envolví las velas
con las que un día quería amarte
y el sofá blanco que en vilo dejaste.

Yo sé que cuando leas,
cuando por fin leas estas letras,
yo estaré sonriendo lejos
y tu ya estarás muy cerca.
Pero amado extraño,
amado ex novio mío,
recuerda que te tuviste que ir
y que en paz te dejé, sin vacíos.

Quisiera volverte a ver después,
cuando la marea se calme.
Por ahora vámonos, hay que emprender el viaje.