lunes, 16 de junio de 2014

Martes

Martes, llegas sin ganas, esperando ser más bendecido
O un tanto más querido que éste lunes moribundo.
Martes, más ajetreo y documentación.
Llegas tembloroso,
intentando no perder el control.

En tu tiempo reposan los asuntos procrastinados,
Tan indeseados como el lunes, pero aún más urgentes e infames.
Martes, aún no llegas y yo trasnocho
Pensando en las pocas horas que traes
Para hacer lo que el olvido dejó desecho,
Para ejecutar lo que aturde a mi corazón.

Llega ya martes ineludible.
Usa tus minutos, mueve el reloj.
Dale paso a la mitad de una semana
Densa, atafagada de sermones,
Llena de vacios y desesperación.

domingo, 15 de junio de 2014

Lunes

Es de noche, 
la frenética marea de hinchas se ha calmado,
el suplicio electoral de un país se definió.
Solos, un domingo cualquiera de un año agotador.
pre-ocupando mi mente en el lunes entrante, 
deseando que no pasen las horas, que se detenga el reloj;
esperando un cambio contundente, una disrupción.

El reloj continua su rumbo, nada detiene mi destino:
Un lunes compungido, sufrido, movido, nunca añorado.
Cada segundo me aleja de tu cálido abrazo,
me destierra al frío de la avaricia, 
me acerca a la jungla de actividades y documentos.
Llegarán con su afán el martes y el miércoles.
Tendré de nuevo tu abrazo un sábado tardío
y un domingo rápido y divino.
De nuevo Lunes. Una maldición.