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Entradas

Por minutos

A veces es dificil ver hacia adelante. Por lo que es mejor vivir sólo el día de hoy, aprender a ser felíz cada minuto y ya mañana...Mañana tendremos más minutos.

Oda a mi despertador de alelí

Uno de los poemas más tiernos que he escrito. Cabe notar que no es para un objeto, es para alguien muy querido que hace sus veces de despertador choneto. Casi desde el horno para ustedes! Mi despertador de Alelí siempre tintinea a su tiempo. No corre y no se queda quieto. Mi despertador suena y suena cuando el sueño ya se ha ido. Ah! despertador bandido, siempre timbras cuando la tarea haciendo estoy por mucho rato y cuando entrada la mañana está anuncias tu esperado repiquetear. Mi bello despertador de alelí, yo no quiero cambiarte ni el horario ajustarte, pues a la hora que suenes, repiquetees, juguetees, tamborilees o te anuncies, eres un despertador querido, con sueño o sin sueño, por quien escucha aquel sonido de tu campanita sin tiempo.

Adultez

No puedo dormir (se nota que me llegó la adultez). No puedo dejar de pensar. No hay sueño, se fue hace tanto tiempo. No quiero dormir, dejar de pensar es un utópico; querer que todo pase de otra manera sería infantíl... Aquí estoy, quién viene por mi? Ayer el tiempo mordió mi confianza, me dejó sin ganas, sin ansias, sin nada. Por dentro, si pudiera ver qué hay dentro...

Diluvio

Ápelé a un dilivio de letras que escribí en 10 minutos para esta entrada. Un diluvio no tiene porqué ser lindo o feo. Llega a ser los dos cuando termina. Las sombras de lo incierto nos cubren, cerca están. No temas, estaré ahi, para que cantes tu cancion para mi, la cancion que estaba esperando escuchar de ti. Aun no creo que estés aqui, que seas para mi. Tu amor me hace crecer, vivir y sonreir. Estaré contigo, día y noche. Las nubes cubren el firmamento en el que te siento, el cielo parece lejano, pero estoy en el. No debo, no quiero, no puedo dejarte de amar. El tiempo ha pasado, ya no estás. Los días me enseñaron que no te puedo borrar. Tus huellas se clavaron, no se irán. Amor qué fue lo que hiciste? Porqué me dejaste acá? Las sombras de lo incierto ahora cubren la realidad. Tal vez en aquel cielo, en el que creí estar, el tiempo no era eterno y sólo puedo recordar.

Aqui estoy

Aquí estoy, con la sonrisa fingida no por partidas amargas, sí por verdades enmarañadas. Verdades que me ayudan a entender que este es el mundo en el que vivimos y si queremos 15 minutos de felicidad (en cualquier campo) luego te los cobran. Me siento en un callejon sin salida, aunque mi esperanza es encontrar en quienes amo un vestigio de luz para continuar en la oscuridad.

Volver

De nuevo estoy escribiendo en este espacio. Gracias a el pude separarme de mi pasado, ponerle nuevos tonos a lo que vivo. Muy seguramente seguiré escribiendo, por ahora, dejaré en blanco.

No existe la perfección

"Te amo sin saber cómo ni cuándo ni de dónde, te amo directamente sin problemas ni orgullo: asi te amo porque no se amar de otra manera (...) Tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía, tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño" Al leer estos versos de Pablo Neruda consignados en su libro "Cien sonetos de amor", tenía en mi garganta el calor de las palabras cuando quieren salir de mi boca, pero no salieron pues en una biblioteca universitaria poco ruido se puede hacer, asi que giré mi cabeza esperando que el ardor se extinguiera, con tan mala suerte que perdí la pagina del soneto XVII. Mis dedos tocaron la página final del libro en donde más de 20 etiquetas yacían silenciosas. Cual sería mi sorpresa: todas las etiquetas contenian nombres femeninos. "¡Estoy fregada!" me dije, "Sólo las viejas leemos a Neruda y aún espero que alguien (entiendase hombre) me hable asi!!" Seguiré esperando, pues Neruda aunque era poeta también fue hombre...de mu...