A veces parezco de piedra. Tanta supuesta madurez, tanta autosuficiencia. Soy mas bien una cascara con un interior suave. Ese interior suave es tan delicado que cada parte que se derrama es un poco de alma que en el piso queda. Y allí se queda.
Hoy quiero dormir con Elmo abrazandome , quiero soñar con Mr. Piggy y mi tan querido Pishu que me hacía desvanecer; Decidí por esta "noche" ser la princesita del cuento de Hadas que hace mucho no cuento. Hoy, por la terquedad de esta fría madrugada, quiero abrazarme a los sueños que pasaron y a los que vendrán. Por ellos estoy aquí, a veces mustía, a veces apática, pero definitivamente VIVA. No han tenido madrugadas tercas? (Yo amo esa clase de madrugadas...)
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