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VIDA

Un camino que jamás visualicé tal y como es ahora: Tranquilo, Pacífico, liviano, orgánico. Mucho pensé en cómo sería este camino y sin darme cuenta, daba pasos importantes, a veces más lento, a veces más rápido, a veces solo queriendo que el mundo se detuviera y me dejara atrás; como era de esperarse, el mundo siempre siguió y yo siempre seguí. VIVÍ. Cada paso intenso o cada aburrido trayecto. AMÉ. Cada nuevo aprendizaje, cada recuerdo que me impulsó a salir, a ser, a no resistirme y vencer. Vida mía gracias! No te quedaste atrás, seguiste, siempre seguiste. Sin importar qué pase, qué deparará el futuro, leeme muy bien: Sigue, no te rindas! Al final, tendrás un gran camino que contar a tu hija, a tus nietos y a quien quiera tu historia escuchar.

Corazón

Nadie sabe qué hay en tu corazón. La inmensa marea de recuerdos que te recorre al  espiar el pasado, abriendo un hoyo, un huequito para divisar los bienes que fueron tuyos, pero que ya no te pertenecen. Esa misma tarde, en el preciso instante en el que tu cabeza se menea para hacerte caer en cuenta: lo que tienes ahora es lo que te pertenece. Lo abrazas, lo besas y deseas no haber abierto ese ojo de buey al pasado. La vida sigue, continúa su andar y otro buen día avistas de nuevo tu pasado, preguntas "que hubiera sucedido si...", la frase en sí misma tal vez no tenga misterio, lo que hay detrás de ella, ese anhelo por cambiar la historia, por devolver el tiempo y cambiar todos los segundos, todas las hora, por un instante con ese pasado que recuerdas alucinante, eso, eso realmente asfixia la razón. El corazón desmedido y traicionero busca excusas para encubrirse, para matizar la situación, porque realmente su interés es uno más oscuro.  "El corazón es tr...

No creerán

Rota el alma de tantos golpes,  rota la vida por mis decisiones. Ya nadie en mi creerá, ya nadie en mi creerá. Pasan los días y en esta jaula mi conciencia pidiéndome calma. Ya nadie en mi creerá,  ya nadie en mi creerá. Sonrío alegre en la mañana, pero la oscuridad me acobarda. Nadie en mi cree ya. Nadie en mi cree ya. Cómo llegué hasta aquí? En qué momento me perdí? Siento ahora que hasta yo misma ya no creo en mi. "Sola en esto me metí,  y sola de esto podré salir" pienso yo tan cara dura, tensando fuerte mis ataduras.

La in-humanidad

Los actos desgarradores que a su paso desarman las vidas contenidas en este globo, Son sufrimiento no imaginado por unos y realizado vez tras vez por otros cuantos.  Desteñidos recuerdos yacen en nuestros corazones moribundos cuando asombrados no estamos ante la villanía y los lutos. Solo queda escribir versos sueltos para lectores insomnes por el asunto de encontrar a la humanidad más inhumana de lo que creímos en lo nocturno.

Vidas

Había olvidado cuánto me gustaba escribir. Hoy, por un instante, volví. Cuántas vidas vivimos? Cuántos cambios de ánimo, Cuántas fuerzas invertidas en lo incierto, Cuántas ganas de amar en el primer momento. Cuántas vidas vivimos? Compungidos y desarmados, Divertidos y emocionados. Innecesariamente expuestos y ocultos. Cuántas vidas vivimos? Seguro son más que las de un gato. Cuántas de ellas olvidamos En un baúl rotulado "olvido" Cuántas sonrisas he regalado. Cuántas no he ofrecido. Cuántas veces fui pretendida Y cuántas pretendí sin encanto. Cuántas vidas nos trajeron A este borde del camino. Realmente es el borde? Realmente seguiré vivo? En cuántos momentos perdí el alma Y en cuantos de ellos recuperé mi esencia. Cuántas veces mis fuerzas renovadas Desfallecieron ante el sino? Las letras escritas y las guardadas. Las que clamaron ver el sol...

Martes

Martes, llegas sin ganas, esperando ser más bendecido O un tanto más querido que éste lunes moribundo. Martes, más ajetreo y documentación. Llegas tembloroso, intentando no perder el control. En tu tiempo reposan los asuntos procrastinados, Tan indeseados como el lunes, pero aún más urgentes e infames. Martes, aún no llegas y yo trasnocho Pensando en las pocas horas que traes Para hacer lo que el olvido dejó desecho, Para ejecutar lo que aturde a mi corazón. Llega ya martes ineludible. Usa tus minutos, mueve el reloj. Dale paso a la mitad de una semana Densa, atafagada de sermones, Llena de vacios y desesperación.

Lunes

Es de noche,  la frenética marea de hinchas se ha calmado, el suplicio electoral de un país se definió. Solos, un domingo cualquiera de un año agotador. pre-ocupando mi mente en el lunes entrante,  deseando que no pasen las horas, que se detenga el reloj; esperando un cambio contundente, una disrupción. El reloj continua su rumbo, nada detiene mi destino: Un lunes compungido, sufrido, movido, nunca añorado. Cada segundo me aleja de tu cálido abrazo, me destierra al frío de la avaricia,  me acerca a la jungla de actividades y documentos. Llegarán con su afán el martes y el miércoles. Tendré de nuevo tu abrazo un sábado tardío y un domingo rápido y divino. De nuevo Lunes. Una maldición.