sábado, 23 de enero de 2016

Corazón

Nadie sabe qué hay en tu corazón. La inmensa marea de recuerdos que te recorre al espiar el pasado, abriendo un hoyo, un huequito para divisar los bienes que fueron tuyos, pero que ya no te pertenecen.

Esa misma tarde, en el preciso instante en el que tu cabeza se menea para hacerte caer en cuenta: lo que tienes ahora es lo que te pertenece. Lo abrazas, lo besas y deseas no haber abierto ese ojo de buey al pasado.

La vida sigue, continúa su andar y otro buen día avistas de nuevo tu pasado, preguntas "que hubiera sucedido si...", la frase en sí misma tal vez no tenga misterio, lo que hay detrás de ella, ese anhelo por cambiar la historia, por devolver el tiempo y cambiar todos los segundos, todas las hora, por un instante con ese pasado que recuerdas alucinante, eso, eso realmente asfixia la razón.

El corazón desmedido y traicionero busca excusas para encubrirse, para matizar la situación, porque realmente su interés es uno más oscuro. 

"El corazón es traicionero y desesperado, quién puede conocerlo?"


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